Quienes somos

Somos un grupo de docentes de la Universidad Central del Ecuador, vinculados de diversas maneras a la temática de la economía social y solidaria, desde mayo de 2016, hemos decidido crear un Grupo Permanente de Trabajo, con el fin de promover, dentro y desde la Universidad, procesos académicos y sociales que coadyuven al fortalecimiento de las prácticas económicas sociales y solidarias en el país.

Gracias al trabajo de cada una/o de sus integrantes, el grupo cuenta con una serie de lazos importantes con investigadoras/es de otras universidades dentro y fuera del país, y de las organizaciones de la economía popular y solidaria.

La pertinencia del Grupo en el Ecuador de hoy

Desde la Constitución del 2008, el país definió el sistema económico ecuatoriano como social y solidario (Art. 283), reconocimiento que no es menor, ya que plantea la necesidad de fomentar nuevas relaciones sociales de producción y fuerzas productivas que estén al servicio de la reproducción ampliada de la vida, expresada en la definición del Sumak Kawsay (El Con-Vivir Bien).

Esta declaración constitucional ha determinado la asunción por parte del Estado de políticas públicas sobre el tema y la construcción de una institucionalidad específica, y representa una oportunidad para la potenciación de prácticas de economía social y solidaria existentes en el país desde hace varias décadas así como la creación de nuevas experiencias.

A pesar de estas potencialidades, existen también varios problemas relacionados con las prácticas de economía solidaria, como por ejemplo el alto costo de los factores de producción, la poca generación de valor agregado en los bienes y servicios, la estructura monopólica de los mercados y la debilidad de los mercados solidarios que enfrentan diversas trabas, la poca sensibilización social para el consumo responsable y solidario, la desarticulación de los actores de la economía solidaria, entre otros.

En este contexto constitucional, político y social, el rol de un Grupo de Trabajo docente como el que proponemos es muy pertinente, puesto que se requiere el compromiso de la comunidad académica en sus procesos de formación, investigación y  vinculación con la comunidad para conocer mejor las realidades de la economía social y solidaria, acompañar los procesos desarrollados por los/as actores/as, proponer soluciones a los problemas, observar de manera crítica y propositiva las políticas públicas y formar profesionales que puedan impulsar la economía social y solidaria, como una real alternativa económico social al modelo de acumulación y concentración de la riqueza actualmente vigente.

A nivel internacional, universidades europeas y latinoamericanas se han comprometido con el tema, y la misma Organización de Naciones Unidas ha creado un grupo de trabajo permanente de economía social y solidaría.